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La salud mental no se garantiza con algoritmos

El Colegio de Profesionales de Trabajo Social de Entre Ríos (Coptser) expresa su profunda preocupación ante la decisión del gobierno provincial de implementar "ORI", una herramienta de Inteligencia Artificial (IA) destinada al abordaje de problemáticas de salud mental en niñeces y adolescencias.

En un contexto crítico, marcado por altas tasas de suicidio y un sostenido desfinanciamiento del sector —en abierta contradicción con la ley nacional de Salud Mental Nº 26.657—, consideramos que esta medida no constituye una respuesta real. Advertimos que este tipo de dispositivos corren el riesgo de operar como una «simulación de intervención», sin modificar las condiciones estructurales que producen el padecimiento.

Asimismo, observamos con alarma la ausencia de información pública sobre la participación de actores institucionales, profesionales y equipos con formación específica en el diseño de esta iniciativa, lo cual resulta especialmente preocupante dada la complejidad de las situaciones que se pretende abordar. 

La salud mental no es un algoritmo

Desde el Coptser sostenemos que ninguna herramienta tecnológica puede reemplazar el encuentro con las personas, sus trayectorias y contextos. La salud mental se garantiza con políticas públicas, presupuesto y equipos interdisciplinarios fortalecidos, no con algoritmos.

La incorporación de estas herramientas, lejos de mejorar las intervenciones, puede profundizar su burocratización y vaciamiento, reduciendo los abordajes a respuestas estandarizadas que desconocen la la singularidad de cada situación.

Innovación con enfoque de derechos

Consideramos imprescindible repensar los abordajes en salud mental en la provincia bajo premisas claras:

  • Incremento presupuestario sostenido para el sector.
  • Fortalecimiento de los equipos interdisciplinarios, especialmente en la Atención Primaria de la Salud (APS).
  • Articulación adecuada con el sistema educativo. 
  • Inversión en políticas sociales que mejoren las condiciones socioeconómicas de las familias entrerrianas.

La verdadera innovación no se reduce a la incorporación de tecnología, sino al desarrollo de estrategias integrales, inter, multi y transdisciplinarias, acordes a la complejidad de lo social de las problemáticas sociales a abordar, con una perspectiva de derechos.

Finalmente, reafirmamos la necesidad de potenciar los protocolos institucionales vigentes, que permiten dar respuestas inmediatas desde un enfoque integral y con participación de distintos organismos. Es urgente fortalecer estos dispositivos humanos antes que sustituirlos por herramientas que debilitan la red de cuidados existente.